Los niños y los adultos mayores, deben trabajar constantemente su autoestima, sociabilidad y explotar habilidades olvidadas, por ello es importante el intercambio generacional, o en la interacción entre personas de diferentes edades.
Para los niños, crecer junto a sus abuelos genera más felicidad. Un estudio realizado en Inglaterra con 1.600 niños demostró que los niños que interactúan constantemente con sus abuelos muestran una mayor felicidad, por ello contar con la presencia de estos familiares genera un valor extra a la alegría de los niños.