Los hábitos saludables de vida en familia y los valores, se adquieren en casa: alimentación, higiene, ejercicio y cómo no, compartir momentos en familia para asentar la base de nuestra comunicación y enseñar a los niños nuestros valores.

Un estilo de vida saludable requiere planeación. Es decir, va desde la selección y preparación de alimentos y bebidas; hasta la planeación de actividades que fomenten el ejercicio, reduzcan el estrés y mantengan un adecuado descanso.

Es esencial enseñar con el ejemplo si quieres que tus hijos sean niños sanos sanos. Si adquieren hábitos saludables cuando son pequeños, estos le acompañaran el resto de su vida. Es la mejor herencia que puedes dejarles.

 

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Antes de nada entonces, ¿qué es un hábito? Se trata de la práctica habitual de una acción que se volverá natural en nuestra vida diaria. ¿Y qué sería un hábito saludable? Aquel que en su repetición aporta bienestar físico, mental y emocional en nuestra vida cotidiana.

Sin más preámbulo a continuación te compartimos algunos hábitos saludables y consejos de como llevarlos a cabo.

Hábitos saludables de vida en familia

  • Comprar alimentos sanos y saludables, incluye en tus alimentos más frutas y verduras.

  • Integra a toda la familia en la compra y preparación de los alimentos.

  • Limita la disponibilidad de alimentos y bebidas poco saludables (alimentos procesados). Se creativa y prepara tus propios sanos casero con nueces o con recetas saludables así crearas hábitos saludables en la alimentación de toda tu familia.

  • No saltarse las comidas. Come en familia y evita dar alimentos como recompensa o castigo. Establece los alimentos más adecuados para cada comida y hora del día.

  • Fomenta el interés en la actividad física diaria, planeando actividad física en familia y con amigos.

  • Limita el uso de televisión y aparatos electrónicos tanto para ti como para los niños. En los niños una exposición ilimitada a las tecnologías, provoca un deficit en el desarrollo del cerebro y acarrear problemas en niños y adultos como el déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, falta de autocontrol, rabietas, problemas en socialización, alteraciones del sueño, exposición a la radiación y adicción, entre otros.

  • Comer en familia es la ocasión perfecta para hablar y compartir. No olvides apagar la tele, dejar los teléfonos y tabletas lejos de tu alcance.

  • Limita la frecuencia de comer en restaurantes, no sólo es un hábito costoso, sino que también puede ser incorrecto en términos de salud.

  • Disminuye el consumo de alimentos altos en grasa y azúcar. Si sales a comer en tu trabajo elige las opciones más saludables en la cafetería o lleva tu propio almuerzo.

  • Beber líquidos durante el día, sobre todo mucha agua natural, e hidratarse bien antes y después de hacer ejercicio.

  • Mantente siempre activa, estaciona el carro lejos para que camines más, si vas hacer una diligencia cerca ve caminando, utiliza más la escaleras en lugar del ascensor.

  • Dormir adecuadamente, los niños de 5 a 12 años deben dormir entre 10 y 12 horas por la noche, y los adultos y adolescentes en torno a las 7 u 8 horas.

  • Estimula la lectura en tus hijos, especialmente en las horas que estén más despiertos.

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Por último para evitar el desgaste emocional que nos impide muchas veces instaurar hábitos saludables, ten en cuenta estos pasos:

1. Ten clara la meta.
2. Un único objetivo: empieza poco a poco. La construcción de hábitos es gradual. ¡No intentes cambiarlo TODO de una vez! Prioriza.
3. Despeja el camino: Visualiza en qué eres débil o saboteas y evalúa qué poder hacer al respecto.
4. Practica (y repite): Los hábitos se construyen por repetición. Repite ese nuevo hábito una y otra vez y si un día no lo haces, vuelve a empezar!. No pasa nada, no abandones, vuelve a retomarlo, sigue, persiste. Esto es esencial, en el volver es donde está el real trabajo.
5. Flexibilidad: debes adaptarte y reevaluar en el camino. Si está resultando muy difícil mantenerlo, quizá esté sucediendo algo. Estúdialo y pregúntate. Qué está pasando? Quizás no es el momento o no es la forma.
6. Reconoce tus éxitos y de los que amas: ¡deja de mirar cuantas veces no has podido construir el hábito y reconoce los intentos y cuán bien se ha hecho también esas veces!