Ya concientes de las graves consecuencias que tienen en los jóvenes el bullying, psicólogos y educadores detectaron que los indicadores de conductas agresivas y excluyentes a otros se observan desde edades muy tempranas.
En la infancia se forjan muchos de los valores de los individuos y que es una etapa fundamental en el desarrollo de una persona.
Tenemos que tener en cuenta que el niño “imita lo que ve” y para poder entender este concepto hay que reflexionar en loas situaciones cotidianas en las que vivimos con los niños en casa.
Muchas veces observamos pequeños en el jardín que que se manifiestan a través de enojos, gritos , llantos, algunos que para conseguir algo deseado ( la pelota, el muñeco) acuden al golpe, empujón, etc. aprendiendo así desde pequeños que el modelo agresivo es un modelo de éxito… Algunos tips para prevenirlo desde casa: